TURISMO EN EL LAGO LOGAN

Conozca las maravillas que nuestro país tiene para ofrecer al turista.


Playas del lago

La costa del Lago Logan ofrece al turista espléndidos parajes en donde asolearse y chapotear alegremente.

Recordamos a los visitantes la importancia de respetar las banderas indicadoras de la condición de las aguas (verde, amarilla, roja o negra a media asta, indicando la presencia de un ahogado), y sobre todo los carteles de advertencia que identifican las áreas contaminadas con desechos industriales. Los socorristas loganienses tienen por regla no actuar en casos de negligencia del bañista.

El Hotel del Lago es el mayor complejo turístico de la zona, con instalaciones de primer nivel. Se encuentra a metros de la costa, flotando sobre el lago. Los huéspedes pueden arribar en las barcazas que se alquilan en la costa o, si su presupuesto es exiguo, nadando.

Deportes en el lago

Cientos de amantes del submarinismo se aventuran cada año en las profundidades del Lago Logan, con la esperanza de avistar a Logancito -el monstruo de nuestro lago- y a Porota -la ostra gigante que, todos los años, escupe su perla cual cañonazo sobre la ciudad. Sólo recomendamos a aquellos con gusto por la aventura y la zoofilia, conocer a Logancito durante su época de celo.

Tal vez sea usted uno de los pocos afortunados que lo logre; si es ése su caso, en el hospital Dogor R. Zambrano podrán coserle el culo por una módica cifra.

Costas de Baltimor

La ciudad loganiense de Baltimor, famosa mundialmente por sus bacalaos y sus marineros gays, acoge al visitante por delante y por detrás.

El turista puede dar un paseo en un buque pesquero o, si lo prefiere, conseguir un trago y una cepillada en alguna de las muchas tabernas locales.

Quelódromo del Lago Logan

Para los amantes del vértigo y las apuestas, nuestro país ofrece el primer y único quelódromo del mundo.

Las carreras de tortugas allí organizadas se extienden durante todo el día, esperando que los simpáticos animalitos lleguen a su meta.

San Dóval - Casco histórico

El coqueto barrio de San Dóval, cuna de oligarcas y la más rancia aristocracia loganiense, maravilla al visitante con la contemplación del casco histórico de la ciudad.

El mismo se encuentra expuesto en una vitrina del museo local. Se cree que perteneció a uno de los primeros vigilantes del Lago Logan.

Caramelitas Descalzas de Villa Garcés

Esta orden fue instituida por una atormentada mujer de la noche que abandonó los zapatos de taco alto, para así dejar de sufrir los estragos plantales que le producían.

Las actividades de las internas incluyen la flagelación, la meditación espirituosa, y la transmisión en vivo y en directo del programa televisivo "La Gran Hermana" a través de cámaras ocultas en el convento.

Iglesia flotante de Villa Pantano

Los habitantes de las tierras anegables de Villa Pantano han recurrido a su ingenio para proteger sus edificaciones más importantes, con ocurrentes resultados inigualados en la arquitectura mundial.

Un excelente ejemplo es la Iglesia flotante de Villa Pantano, cuya ubicación no está señalada en los mapas pues se encuentra a la deriva. Los devotos de Villa Pantano ponen a prueba su fe todos los domingos buscándola.

La Casa del Pastor

Nadie sabe a ciencia cierta el Nombre del Pastor, pero bajo ese título se lo conoce desde la asunción de nuestro Preciado Presidente. De entre sus predicciones, destacan los pronósticos extraordinariamente precisos sobre las fechas de fallecimiento de algunos opositores al Gobierno.

La Casa del Pastor es una visita obligada. Esperamos haber sido claros.

Cambio de moneda

Para evitar el cambio paralelo, el Banco Nacional es el único habilitado para cambiar moneda, al precio que el cajero considere justo en ese momento.

No es recomendable discutir el mismo, pues el personal de seguridad está entrenado para manejar estas situaciones y tiene una excelente puntería.


Esta foto, parte de la colección privada del Excmo. Sr. Presidente Angel José Garrotes de Cadenas, corresponde a su último viaje por el Caribe.

 

El Dr. Garrotes de Cadenas, buceando en Cancún.

 

Pintoresco bote que nuestro presidente compró como recuerdo de su viaje a las Bahamas a unos negritos que pasaban por ahí.

 

El Pastor recibe en su despacho las consultas de Honorables Figuras Extrajeras y Destacados Connacionales.

 

El Tesoro Nacional, a resguardo en la Caja de Seguridad que nuestro Presidente tiene en Suiza.

 




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