Editorial La Bondiola
Eres un Alquimista del Siglo XVIII

 

 

           El deforme y contrahecho Igor toma en sus manazas el libro de alquimia y comienza a leer, sorprendiéndote el esfuerzo que hace por satisfacerte al intentar pronunciar sin detenerse palabras que nunca escuchó en su vida. De pronto, el tremendo infeliz comienza a emitir sonidos guturales; crees que se ha atragantado, pero en realidad está leyendo en voz alta y al pie de la letra unas minúsculas anotaciones en el margen que no son otra cosa que una invocación a Satán. Antes de que te des cuenta del fatal error para interrumpirlo en su lectura Igor termina de leer el poema, pues la invocación no era otra cosa que una letra de Xuxa escrita al revés, y de una nube de humo aparece Satán sentado muy fresco en tu sillón favorito, diciendo:

           -Bueno, me llamaron y aquí estoy. ¿Desean los tristes mortales venderme su alma? Pero, ¿Qué veo allí? Un mazo de cartas! Como ustedes sabrán, si hay algo que me vuelve loco es la timba. ¿Prefieren acaso jugar un partidito? Les ruego que se decidan rápido pues tengo muchas cosas que hacer, y si me entero que me he tomado la molestia de dejarlas de lado y gastarme cuarenta guitas en el bondi para venir hasta acá al reverendo pedo no saben la paliza que les voy a dar.