CUARTA ENTREGA: Finales 31-40
|
31 |
Sintió nuevamente la necesidad escribirlo inmediatamente, como de costumbre apareció la maldita pantalla azul. La costumbre |
|
32 |
El portero, tal vez recordando escenas de su lejana niñez, miraba al vacío y no le contestaría jamás. Otra tarde de lluvia. |
|
33 |
Ese domingo no había sido lo que ella pensaba. ¿Quién se hubiese imaginado tal cosa de la tía de Julie? El Prícince de la luz |
|
34 |
Standfor caminó lentamente clavándole la mirada, mientras Pensol daba la espalda, aburrido ya de la situación. Cara y cara |
|
35 |
No era la madera la que crujía bajo los pies de Helena -pensó Arturo- y decidió estrenar su maldito jabón. Sentir sólo en la boca |
|
36 |
Pocas gotas de sudor, pocas gotas de miseria, muchas gotas sol entre aquellos árboles que en algunas horas más caerían para siempre. Minas de carbón |
|
37 |
"¿Quién anda ahí?", preguntó. La respuesta le llegó entre ceja y ceja. Noches de guardia |
|
38 |
No había sido el destino. No había sido la finalización de una especie de sucesos queridos por nadie. Entonces, ¿qué había sido? La mano de Dios |
|
39 |
Ud. Mariel saldrá en el próximo barco, yo en cambio permaneceré dos días más. Finalmente en Roma finalizaré el trato y compraré las acciones. Está en sus manos, como ese camafeo. Ahora es momento de decidir. Toda Mariel |
|
40 |
Suaves caricias, suaves rumores, un sensación de soledad que me obliga a dejar de escribir. Locura sin destino |
[Palabras Liminares] [1º entrega] [2º entrega] [3º entrega] [4º entrega] [5º entrega] [6º entrega] [7º entrega] [8º entrega] [9º entrega] [10º entrega] [Bonus Track]