|
La Voz del Lago Logan - lunes 118 de diciembre de 1999 La Bondiola inaugura una nueva etapa Editorial: una nueva era comienza Todavía no se nos había pasado la resaca de los festejos por el 100 de diciembre, y ya tenemos un nuevo motivo para festejar: el site de nuestra Cooperativa Cultural tiene nueva dirección y nuevo diseño. Ustedes dirán: ¿y porqué tanta alharaca? En primer lugar, porque cualquier pretexto es bueno para tomarse una copita. O dos. O perder la cuenta. El que encontramos en esta ocasión es, en primer lugar, que perdimos un punto y una sílaba de la dirección; yo no sé porqué, pero parece que eso es bueno. Como sea, acá estamos. En cuanto al rediseño: en primer lugar, está pensado para hacer la navegación más ágil y divertida y todo eso. Además, incorpora tecnología desarrollada por La Bondiola Software para el InOS, el Sistema InOperativo que por decreto del Ministerio de Tecnología y Globología es el único autorizado para correr en todas las máquinas del Lago Logan. Esta novedoso sistema de navegación, hasta donde yo sé y no es por mandarnos la parte, nadie se atrevió a implementarlo en un site. Por los dolores de cabeza que le causó a nuestros programadores, ahora entendemos porqué. En 1993, cuando emprendimos la aventura de publicar La Voz del Lago Logan y editar la música joven y pujante de nuestro país, nunca pensamos que podríamos dominar el ciberespacio y esas puñetas. Es más, nunca pensamos que llegaríamos a comprarnos una computadora; pero bueno, acá estamos. Desde aquel entonces muchos han sido los cambios, pero este es el primero de una serie que culminará, esperamos, con la venta del site a un precio multimillonario que nos permita asegurar la vejez de nuestros bisnietos. Mientras tanto vamos tirando con el adelanto del contrato que firmamos con el Ministerio de Tecnología y Globología. Los cambios, decía, han sido muchos, es cierto, desde los humildes orígenes de esta, nuestra Cooperativa, pero, a pesar de esto, los envidiosos, los propagadores de rumores, los hacedores de calumnias y de columnas no podrán negar algo que es un hecho: Acá estamos.
Roviralta Peladín Palacios |
|||
|