La Voz del Lago Logan - lunes 566 de diciembre de 1999


Cocina moderna para la mujer fácil

Escribe Blanca Crota

 

Las buenas maneras en la mesa, señora, hacen al buen comer.

Nunca pasan de moda, sino que los consejos de nuestros abuelos siguen siendo de gran utilidad en la mesa de hoy.

Por eso, las dejo con estos sabios consejos de nuestro amigo Leonardo da Vinci, que nos recordara nuestro maestro pastelero, Segismundo Lulio.

  

Cómo disponer a los comensales en la mesa:

Si para la comida hay planeado un asesinato, es claro que se debe ubicar al asesino en las cercanías de su víctima (si a su izquierda o a si derecha, esto depende del metodo que emplee el asesino), dado que de este modo se interrumpirá menos la conversación, al mantenerse la acción cincunscripta dentro de un pequeño sector.
La fama de Ambroglio Descarte, asesino principal de Mi Señor Cesar Borgia, radica en la habilidad para llevar a cabo su cometido sin que ningún comensal lo note, con excepción de su victima.

Una vez que el cadáver (y, si las hay, también las manchas de sangre) ha sido retirado por los sirvientes, lo usual es que el asesino abandone también la mesa, dado que, algunas veces, podría su presencia perturbar la digestion de aquellos que estan sentados cerca suyo.

Para la ocasión, un buen anfitrión siempre tendrá pronto un nuevo invitado que permanecerá esperando fuera hasta que llegue el momento de pasar a integrar la mesa.

Transcripcion del Codice Romanoff, descubierto en 1981, cuyo encabezado reza: "Este trabajo, es una copia que yo, Pascuale Pisapia, realice del manuscrito de Leonardo Da Vinci que se halla en el museo Ermitage de Leningrado"