La Voz del Lago Logan - lunes 615 de diciembre de 1999


La Voz del Lago Logan investiga

Fieras apuradas entre timberos

(para no estar desprevenido en una timba)

1. Primeras palabras

Comienza la partida y el timbero matón dice sin titubeos:

Matón: Voy a dar baraja y vos vas a ser mano.

Pichón desprevenido: Me parece bien... Empiece nomás.

Acto seguido, el angelito recibe una golpiza que lo marcará para el resto de sus timbas. La próxima vez que escuche esta frase tomará sus pertenencias y se retirará de la taberna silbando bajito y sin chistar.

 



 


 

2. Conserve su derecha

Ojo! Este error pude arruinar toda una vida de timba. El desprevenido mezcla la baraja y dice:

Pichón: Corte usted...

Matón: Con todo gusto.

Acto seguido al pobre diablo le es amputada la mano. Esta apurada es fatal, pues un timbero pierde todo allí, su vida ya no tendrá más sentido.

 

3. Cuestión de estilo

Comienza la mano y el Pichón dice:

Pichón: ¡FLOR..! He dicho (mirando a su rival de soslayo).

Matón: Y yo te digo que
FLOR de agujero te haré,
boletero,
y no me mirés fiero,
que te va a ir fulero.

Aquí es donde se distingue un truquero viejo, que conoce las artimañas del juego, de un hombre común que se quiso ganar unos pesos escolaseando. Un Pichón prepotente contestaría:

Pichón: 43, señor - Y creyendo conocer los cantares del truco, agrega - No hay juego que me mate.

Matón: ¡45, y en la mano! (haciendo alusión a su automática.) - Acto seguido lo llena de plomo.

En este caso lo más aconsejable es tratar de evadir diciendo: "Perdón caballero, ví mal los naipes" o el clásico "Señor, si era de engañapichanga".

 



 

 

4. El envido y sus efectos

El pichón agrandado por su buen juego susurra: "Envido".

Matón: La que va a enviudar es tu mujer. Quiero.

Inocentemente el Pichón canta: "33 de mano", a lo que el Matón responde en rima con la frase del Pichón:

"Esta noche perecés
y aparecés finado".

Acto seguido con un chasquido de dedos aparecen Cacho y José que escoltarán al Pichón hasta su domicilio para hacer efectiva la sentencia de muerte.

En este caso se recomienda remitirse al punto 3 o irse al mazo sin mostrar las cartas. Se perderán los puntos, pero se salvará el pellejo.

 

5. Teoría del Ancho de Bastos

El pusilánime, acobardado, nota que refulge el as de bastos entre sus naipes. Entonces tratando de disimular el temblor de sus manos y endureciendo la voz murmura:

"Señor, tengo el garrote".

El matón, ofendido por el tono de voz insolente de su rival, se le va al humo sin titubeos y responde:

"El garrote lo tengo yo,
Y te abriré el marote".

Acto seguido, lo apalea.

Lo recomendable en esta arremetida, del Matón por supuesto, y como una armadura es difícil de conseguir, es remitirse nuevamente al punto 3.

 



 

Conclusión

El Truco es un juego de muchas mañas, especialmente si se está practicando con un profesional en la materia. En este pasatiempo, por cierto muy complejo, intervienen la poesía y todo el arte y el deporte (como es el box). Esto se puede ver en la actuación del Matón a lo largo de la partida para con este hombre de bien, inocente y bonachón por demás.

En el Truco, nombre que resume en sí todo el misterio de este juego, a veces la vida y la muerte penden de un hilo y una palabra de más o un movimiento desafortunado pueden ser interpretados por su ocasional rival como una falta de respeto, y si es un hombre de cuidado, conducirnos derecho a la tumba. Este juego puede resultar como una ruleta rusa o puede brindarnos ratos de sana diversión, según cual de los dos roles se desempeñe.