La Voz del Lago Logan - lunes 839 de diciembre de 1999


Espectáculos

Expectativa ante la entrega de los Oscar

A pesar de que el thriller musical "La balada de la oveja" no logró ser nominada como mejor película extranjera, el trabajo de un loganiense detrás de uno de los éxitos de la temporada sostiene nuestro orgullo nacional.

La riqueza visual de "El Señor de los Anillos" no hubiera sido posible sin el trabajo de Cándido Platense, un fonoaudiólogo loganiense que ingresó a Nueva Zelandia hace cinco años. "Como aquí no había mucho trabajo para los fonoaudiólogos, decidí dedicarme a la jardinería, uno de los trabajos que me permitía mi condición de indocumentado", nos confía.

Inicialmente intentó salir adelante con la floricultura, pero la falta de clientela lo forzó a dedicarse a la agricultura de subsistencia. La perspectiva de desayunar, almorzar, merendar y cenar lechuga el resto de sus días lo decidió a jugarse el todo por el todo y cultivar sustancias ilegales en su parcela. "No tenía mucho que perder. En el peor de los casos, hubiera terminado a la sombra comiendo más variado", reflexiona.

Fue esa sabia decisión la que hizo que la fortuna llamara a su puerta (es un decir, pues Platense vivía en una carpa). El equipo de producción de la superproducción "El Señor de los Anillos" se encontraba trabajando en Nueva Zelanda y, escasos de ideas, algunos creativos decidieron visitar a Platense, de quien tenían noticias que cultivaba una yerba singularmente potente.

Apenas se apareció Platense, supieron que sus problemas estaban resueltos. "Nuestro mayor desafío era caracterizar a las monstruosas tropas de orcos. Cándido nos vino como anillo al dedo", recuerda uno de los creativos mientras espera que lo felicitemos por su ingenioso juego de palabras, a lo que nos negamos rotundamente.

Las escenas bélicas entre las huestes de orcos y los portadores del anillo fueron realizadas filmando a Cándido corriendo por la pradera y multiplicándolo digitalmente. También se realizaron una serie de planos cerrados de los granos y demás accidentes geográficos de su rostro, que afortunadamente no fueron incluidos en la película.

"Cada vez que veo la película, me emociono muchísimo. Para la gente serán las tropas del mal, pero para mí es como verme corriendo junto a miles de hermanos mellizos", nos dice Platense entre lágrimas. "Yo siempre quise tener hermanos, pero después de que nací, mis padres prefirieron evitarse otro disgusto. Esto es lo mejor que podría haberme pasado en la vida", concluye este afortunado loganiense, cuyo corazón palpitará junto con el nuestro cuando el próximo domingo se anuncie el premio de la Academia al mejor maquillaje.

Cándido Platense, jardinero y embajador cultural loganiense en el mundo del espectáculo