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En lo que constituye una clase magistral de derechos humanos, un acertado fallo del juez Efraín Garrotes de Cadenas permite a una niña de nueve años asistir a clases portando un pasamontañas.
La niña, que asiste a la escuela "Virgen de la Tolerancia", en Santa Perinola, era hostigada por sus compañeros debido a su evidente falta de gracia y belleza, incluso llegaron en una ocasión a realizarle un exorcismo en plena clase de Teología para extirparle a Satán de su rostro. "Esta chica no era bienvenida en nuestro establecimiento pues entraba en contradicción con la perfección de la creación divina", aseguró el padre Fratello, director del establecimiento. "¿Cómo se le explica a un niño que Dios nos hizo a su imagen y semejanza con tamaña aberración presente en la misma aula? Sólo la aceptábamos porque sus padres siempre han pagado la cuota en término, es decir religiosamente".
Ante esta situación la niña decidió concurrir a clase ocultando su rostro maldito bajo un pasamontañas. Sin embargo, el reglamento de la institución, en su artículo 6º, prohíbe expresamente el uso de tal prenda: "No se admitirá el ingreso de alumnos que porten barba, pasamontañas, sevillanas, traje de fajina, fusil automático, lencería con encajes o Kipá". Amparándose en esta norma, el padre Fratello entabló una demanda penal contra la niña. "Creemos que un mundo tan hostil no es buen sitio para ella; sería mucho más feliz gozando de la soledad de un presidio".
Afortunadamente el juez Efraín entendió que la discriminación no tiene cabida en nuestro país y forzó al colegio a readmitir a la niña con su pasamontañas. Esto evitará la incomodidad que la perturbadora visión de la niña generaba entre sus compañeros y el propio cuerpo docente.
Visiblemente enfadado tras conocerse el fallo, el padre Fratello dijo que apelará la medida ante la justicia divina. "Mientras tanto, me encerraré en mi capilla a tener sexo desenfrenado con lujuriosas hembras hasta que este orden inmundo cambie de una buena vez y para siempre".
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En una propuesta conciliadora, la Sociedad Egiptológica del Lago Logan propuso que la niña acuda a clases con una máscara funeraria. La idea no prosperó pues el costo resultaba prohibitivo para la familia de la niña.
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