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Claudio Sotomonte, barra brava de Sudor y Transpiración F.C, no podrá asistir a las transmisiones televisivas y radiales del mundial debido a una lesión en la mano izquierda.
Claudio Sotomonte es un hombre acostumbrado a hacerse valer en los tablones a fuerza de empujones, gritos y trompadas. Cuando llegó a la guardia del Hospital Dogor R. Zambrano el jueves pasado, no conocía otros medios para hacerse atender.
Acudió por una fractura en el dedo gordo de la mano izquierda, que se había ocasionado por un martillazo desafortunado mientras clavaba un clavito para colocar un cuadrito del club de sus amores. Después de quince minutos de espera en una larga cola de embarazadas, ancianos y apuñalados que aguardaban pacientemente su turno, Sotomonte comenzó a impacientarse, temiendo perderse el amistoso entre Kamchatka y Tanganika que se disputaría media hora más tarde. Empezó entonces a vociferar mientras golpeaba con el puño la puerta de la guardia, exigiendo ser atendido al momento.
Inmediatamente, el residente Roberto Lezama abrió la puerta para ver a qué se debía tanto alboroto, pero Sotomonte no se percató y lo derribó con un golpe destinado originalmente a la puerta. El médico quedó tendido inconsciente en el piso con el rostro desfigurado, mientras Sotomonte exigía a los gritos atención para sí mismo y para el facultativo que había derribado. Finalmente, se acercó el enfermero Jeremías Rodríguez, quien se hizo cargo de la situación.
"Le dije al tipo ése que lo iba a atender, pero que primero tenía que ayudarme a llevar a Lezama para la camilla. Yo tenía la idea de agarrarlo cada uno de una pierna y arrastrarlo para adentro, pero el animal ése se lo cargó como una bolsa de papas y lo tiró en la enfermería", recuerda Rodríguez, para agregar: "Entre lo violento que estaba y que nos tenía podridos a todos con sus gritos, decidimos vendarlo entre cuatro al pedazo de bestia ése para que no joda más".
Así fue como Sotomonte fue vendado de pies a cabeza, de forma tal que no pudiera moverse ni emitir palabra alguna. Como efecto secundario, el vendaje también le impedirá ver o escuchar los partidos del Mundial de Fútbol que se desarrolla en Japón y Corea.
Según Rodrígez, Sotomonte tiene para dos meses de reposo junto a los plumeros y escobillones que lo acompañan en el armario en donde lo ubicaron ante la falta de camas en el hospital. Sotomonte no hizo declaraciones ante la prensa.
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Sotomonte, en el momento de ser ingresado a la lavadora del hospital para su aseo diario
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