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Etelvina Lucero, la renombrada actriz que fuera una de las estrellas de las décadas del '40 y '50, vio amenazada su carrera por culpa de la enfermedad. Pero su fuerza de voluntad, y el ingenio de su marido -el renombrado productor y director Romualdo Caireles- la han vuelto a poner en carrera en lo que promete ser uno de los éxitos de la temporada.
A los 78 años de edad, la carrera de Etelvina Lucero parecía terminada. A pesar de conservar un estado físico envidiable para su edad, y la mirada soñadora que marcó sus apariciones en la pantalla grande, sufre desde hace años el Síndrome de Alzeimer, que le impide recordar los guiones más elementales.
"Al principio, sufrió una gran depresión", nos confía su marido, "porque después de tantas películas y tantos recuerdos, sentía que las puertas se habían cerrado para ella, para simpre. Pero al poco tiempo se le pasó, porque se olvidó de los recuerdos, de las películas y de dónde quedaba la puerta".
Caireles no quiso resignarse, y siguió buscando afanosamente la forma de regresar a la diva a las pantallas, como lo pedían los admiradores de Lucero, el mundo del espectáculo, e innumerables acreedores. La fortuna que habia amasado la pareja a fuerza de éxitos, se había esfumado en los gastos médicos que insumía Lucero, y en las noches de copas y coperas en las que Caireles buscaba escaparse y olvidar la tragedia. La vieja, en cambio, nunca se dio cuenta de nada.
Fue una de esas noches cuando el marido de la diva dio con la solución: producir una remake de "El convertible azul", el film que marcara el debut de Lucero en la pantalla grande, con un giro que permitiría trabajar guiones muy cortos, que la diva fuera capaz de recordar. "Es una película que algunos podrán clasificar como pornográfica", explica Caireles, "aunque yo prefiero decir que se trata de una película porno". Lucero aparecerá como la madre de Perla, la muchacha que ella misma interpretara hace ya casi 60 años.
"Romualdo siempre fue muy atento conmigo, ya desde antes de casarnos", recuerda Lucero, y agrega: "Estoy tan feliz... ¿Cuál era la pregunta?". Sus ojos conservan esa mirada soñadora, que le dan un aire angelical, beatífico, o de boluda rematada, depende de cómo se la mire.
"La madre de Perla", nos cuenta Caireles, "deja de hacer en esta versión ese papel de madre sobreprotectora y castradora, que mortificaba a Perla y le espantaba los novios. En cambio, ahora se los sugiere, se los presenta, hasta de a varios al mismo tiempo, y no duda en ordenar a Perla que se quite las ropas para hacer muestra de las virtudes que describe ante los pretendientes".
Aunque no está definido el título de la remake, se están barajando "El convertible azul en la ruta del desenfreno y la lujuria", "El convertible anal", y otros aún más baratos. Caireles no descartó una segunda parte de la remake, en caso de que la primera funcione bien y de que la vieja sobreviva al agitado rodaje.
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Afiche de "El convertible azul", el inolvidable film que hizo de Lucero una estrella, y que ahora vuelve en una versión adaptada a los tiempos que corren
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