La Voz del Lago Logan - lunes 937 de diciembre de 1999


Alumnos indignados denuncian negociados del rector

Academia de Villa Pantano levó anclas

Un centenar de alumnos de distintos cursos han desatado su furia contra las autoridades de la Academia de Formación Pseudo-Profesional de Villa Pantano, al enterarse que a partir de la próxima semana deberán atravesar el lago para llegar hasta las instalaciones.

Hasta la semana pasada, la Academia de Formación Pseudo-Profesional se hallaba anclada a orillas del lago, en la localidad de Villa Pantano. Pero por una decisión de Hermenegildo Transapapeles, rector y dueño de dicho antro educativo, el mismo ha levado anclas para instalarse en el muelle cinco del Puerto de Báltimor.

Según Transapapeles, la decisión se debe a la popularidad con que cuenta el curso de Filosofía y Macramé entre los marineros de Báltimor, sector de gran poder adquisitivo. Los perjudicados, de los cuales la mayoría corresponde a la carrera de Secretariado Acrobático y Administración Telequinética, han dado a entender que los motivos serían de otra índole, "mucho más jodidos".

"El señor Transapapeles es dueño de las dos compañías de botes que ofrecen transporte entre Báltimor y Villa Pantano, que cobran un arancel de 37 pesos loganienses por el trayecto de ida. Eso es impagablemente alto para un estudiante", declaró Margarita Tererais, alumna de segundo año de secretariado acrobático.

Por su parte, el rector se defendió argumentado que "todas las casas de Villa Pantano están a merced de las corrientes y su ubicación cambia constantemente, lo que a veces hace imposible el cobro de los aranceles a los alumnos, algunos de los cuales han sido vistos remando a través de las ventanas. En el último tiempo, las perdidas que sobrellevábamos por morosidad nos hubieran llevado a cerrar la academia; las ganancias que obtenemos de las barcas nos permitirán continuar dictando las clases con normalidad", lo que sólo avivó la polémica.

Al parecer, el entuerto se resolverá en los tribunales, donde el Dr. Efraín Garrotes de Cadenas tiene el legajo a su disposición.

Esta egresada, protagonista de los spots publicitarios de la academia, puede escribir 200 palabras por minuto mientras hace girar dos platos sobre sus pies