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Escenas terribles se vivieron ayer al mediodía en el conocido patio de compras "La gansa de Oro" de Santa Perinola, donde cerca de 30 comensales se almorzaron a una vieja que no estaba en el menú.
Todo comenzó cuando la anciana Kelly Cornejo expresó su última voluntad a la familia antes de fallecer. "Que esparzan mis cenizas en un lugar bonito", dicen que pidió. Tras la cremación, su hija llevó la urna hasta el mencionado centro comercial.
"A mí este lugar siempre me gustó mucho, aunque últimamente todo estaba un poco caro", le confesaría luego al juez, quien coincidiría en ello con la interrogada y, dada la coincidencia de criterios, acto seguido la invitaría al cine para así comenzar una apasionada relación extramatrimonial que al ser revelada por la prensa lo obligaría a renunciar a su cargo de magistrado.
Una vez en el shopping, la mujer desparramó las cenizas desde el tercer nivel, yendo éstas a parar sobre las mesas de los locales de comidas rápidas ubicados en la planta baja. Los incautos comensales se vieron así involuntariamente comprometidos en el delito de "Acto de Necrofilia Caníbal Brutal" y fueron detenidos junto con la autora material del hecho por personal policial que se encontraba en lugar a fin de recibir una Cajita Feliz.
"Se trata de una falta tan grave que espero se los ejecute a todos, se los creme y se esparzan sus cenizas aquí mismo a modo de ejemplo", declaró el Sr. Gansa de Oro, dueño del shopping, quien a pesar de todo se manifestó muy halagado por el dudoso gusto arquitectónico de la infractora.
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Algunos comensales creyeron que se trataba de una original prueba de degustación, y acudieron a los restaurantes a pedir más de ese condimento medio amargo que levantaba el gusto de las hamburguesas
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