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La reciente propuesta de declarar obligatorio el nudismo tiene raíces en fuertes antecedentes históricos, poco conocidos pero no por ello menos valiosos.
Según viejas historias transmitidas oralmente de generación en degeneración, existió un importante contingente de nudistas entre los inmigrantes que forjaron nuestro país. Se trata de los sobrevivientes del naufragio del "Svergognat", un barco de lujo, del cual se salvaron sólo los pasajeros de primera clase y algunos oficiales a finales del siglo XIX.
Los sobrevivientes, tras adaptarse, consideraron prudente despojarse de ropas y prejuicios, sobre todo considerando un hipotético rescate, para que no los encontrasen con la ropa demasiado gastada por el uso. Después, la costumbre se impuso.
El nombre de "Svergognat" lo ostentan varias calles de nuestras ciudades. La ubicación de la playa de desembarco es uno de los tantos misterios que hay en nuestra historia, aún cuando Baltimor se atribuye ser la consecuencia de esa inmigración.
También Villa Garcés reclama ese honor para sí, a pesar de hallarse algo distante de la costa. Aluden como fundamento a su laguna "Antonieta", nombre de una de las pasajeras, la que según la leyenda habría sido la primera y más entusiasta nudista del grupo.
Si bien no forma parte de nuestra Historia Oficial, la mayoría de la población acepta a estos náufragos junto a los padres y cuñados de nuestra patria. Rechazamos, por lo tanto, el informe del Lloyd de Londres donde se afirma que jamás existió un barco de cualquier tipo con ese nombre. De tomarse la medida, recobraríamos una de nuestras más caras tradiciones.
Fernando José Cots
Historiador amateur y corresponsal de
La Voz del Lago Logan en Villa Garcés.
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Doña Inesita Borgoña, afamada bataclana de Báltimor, asegura descender de una de las pasajeras del mítico crucero, y de varios de sus tripulantes.
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